Soplamocos

Imagen vista en mundofili.blogspot.com Aprovecho la gloriosa imagen que ilustra la imagen de la publicación más vista de nuestro abandonado Blog, dado que algo tiene que ver la cosa que vamos a hablar con los mocos también… Pretendía únicamente hacer un comentario a una entrada algo visceral que una estimada colega publicó anoche en su Blog.

Cuando iba por el tercer párrafo en la réplica, me ha parecido más comedido sacar mi víscera literaria para no abrumar ni aburrir a quienes probablemente no merezcan que se les trate así. El tema surge a raíz de un par de conversaciones que fueron enlazando en los últimos días por Tuiter, y que a punto estuvieron de suponer una bronca familiar, porque en Teutonia se cena más pronto, y me pasé toda la cena, dale que dale, “mirando el pajarito”. 😦

Dicen acerca de los nacionales de un país hermano que “en cada uno de ellos se oculta un psicoterapeuta y un seleccionador de fútbol”. Estaremos de acuerdo que en cada Sanitario patrio hay un Ministro de Sanidad, Servicios Sociales, Economía y Hacienda, con rango de Subsecretario de Interior y de Ordenación Territorial… Una vez más, se ve que “arreglólogos” podemos ser cualquiera, estimada colega.

Han puesto ya un par de ejemplos en los comentarios a tu publicación de que la situación suele ser más compleja que las soluciones simples que se nos ocurren (aunque no sean “ocurrencias”). Yo no he podido dejar de recordar mis batallitas con los “Pedieces” a la puerta de Urgencias…

Preguntas más sarcásticas que se me ocurren:

¿Qué hacemos con estos otros “estimados colegas”? ¿”Multa” también? Dado que no aplicamos el “código-catecismo albaceteño” (y no nos sabemos el de la OMC), ¿podremos seguir echando pestes de ellos en público y delante de SUS pacientes cuando NOS visitan (con palabrotas incluidas)? Si el paciente pide en Urgencias una receta de homeopatía o de naturopatía ¿que la pague se considerará “multa” o simplemente factura a secas?

Preguntas un poco más serias:

Ya te lo han comentado un poco más arriba: ¿quién decide lo que es o no pertinente? ¿quién cobra? ¿Saben los médicos de la sanidad pública decir “a la salida, mi compañero/a se lo explica” como hacen los de la privada, sin que el cliente vuelva para llamarnos algo contrario al “código-catecismo“?

¿Por qué me suena todo a “Ley del embudo“? Establezco como corporación un código que nadie sabe si se está aplicando o no, que tampoco fue bien visto por todo el mundo en su día al ser redactado, ni qué consecuencias puede tener, pero me ofendo si mi patrón lo publica (véase la entrada anterior del mismo blog); denuncio el “intrusismo” y las prácticas “acientíficas” que hacen otros, pero las que nosotros hacemos son “actos médicos” (inútiles puede, lucrativos también, pero “éticos”)… ¿De verdad, tenemos los médicos soluciones para todo, o andamos como siempre mirando al ombligo, a ver cómo no se nos desarregla “lo nuestro“?

¿Lo del sesgo de confirmación, lo has tenido en cuenta al agarrar al vuelo un estudio “que te da la razón” para utilizarlo como “enganche académico” en el post? ¿Has hecho una lectura crítica? ¿Has revisado CDI de los autores? ¿Te das cuenta que no evalúa las consecuencias más allá del detalle puntual? «El copago en urgencias disminuye la presión» Vale: ¿hacia dónde se desplaza? ¿a qué precio? ¿quién lo paga?. El estudio es de una Prestigiosa Universidad Privada con un Prestigioso Hospital Privado asociado… ¿En qué quedamos, “estos” no eran malos malísimos hace seis meses?

Solemos tener muchas cosas que arreglar en lo más cercano, y con las gafas de cerca, no se ve bien cuando queremos enfocar hacia el horizonte. Se pierden muchos detalles en el camino. El tema daba para una conversación en Tuiter para una tarde sin fútbol, pero quizás no deberíamos haberlo llevado tan lejos 🙂

Declaración de conflicto de intereses: En la actualidad no trabajo en ningún servicio de urgencias, ni cobro quince Euros por consultas indebidas, ni pertenezco a ninguna organización colegial, ni tengo pendiente ninguna sanción (ni premio) por parte de ninguna de ellas, ni trabajo para ningún organismo que se financie (iba a decir “se lucre”) “creando debate”, o desprestigiando a la sanidad pública o a la privada. Los enlaces criticando al Código Deontológico de la OMC son los primeros resultado de una búsqueda no filtrada, y las opiniones expresadas en ellos no reflejan necesariamente mi opinión personal sobre temas que se comentan ni son relevantes para el objeto fundamental de esta publicación… En mi opinión, opinamos demasiado a veces, y se nos enfría la cena…

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2 respuestas a Soplamocos

  1. caeteris dijo:

    Pues mira que la paisana lo publicó en el Mundo en 2010 y yo lo grité a los cuatro vientos en 2000 cuando empecé a trabajar de urgencióloga… Yo me conformaba con 50 pesetas de las de entonces. E incluía las urgencias de primaria, los también llamados “sin cita” (a la sazón mi trabajo de fin de residencia, que con tanto éxito expuse porque instauré “el club de la comedia” en las charlas en vez de las aburridas retahílas de datos). Educación para la salud, medicina comunitaria… Llamadlo como queráis, pero la culpa es de los propios médicos y ese servilismo vocacional. Yo no he estudiado para que me vengan a decir lo que tengo que hacer. El empoderamiento del paciente es una patraña. O a ver si negocio yo con el policía o el juez la multa o la condena. Austé a la m…

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